“Llegas a la puerta del parking y no puedes entrar porque no tienes un código. No puedes llamar a nadie porque no hay nadie, pude entrar al Hotel sin coche y conseguí el código hablando con un interfono en francés perfecto, porqué sinó no te entienden!”
“El personal muy amable.
La habitación correcta: limpia (aunque había algunas pelusas por la zona de la estufa electrica y por la climatización)
Personalmente, no me gustó el colchón. Muy fino y me desperté un par de veces del dolor que cogía. Aun así, por el precio y con desayuno incluido, estoy conforme.”
“Hay que desplazarse a la ciudad en coche, pero hay que decir que Narbona no ofrece muchos alojamientos en la ciudad. Bien comunicado. El precio del desayuno nos pareció elevado”