Lo peor de nuestra estancia es que durante un día estuvo saltando la alarma contra incendios, por suerte no estábamos en el hotel, pero a las 11 de la noche saltó con el correspondiente susto aunque inmediatamente dijeron que era una falsa alarma. Lo peor es que esa misma noche a las 4 de la madrugada volvió a saltar la alarma sin que fuera desmentida, por lo que todos en pijama nos encontramos alarmados en la recepción del hotel, desde la cual no dieron ningún tipo de explicación. Nos fuimos a dormir, sin poder, esperando que en cualquier momento volviese a sonar la dichosa alarma, pero nuestra sorpresa fue cuando al día siguiente no hubo ni la más mínima nota de disculpa por parte del hotel o una explicación de la situación, lo cual nos pareció decepcionante y de poca categoría por parte del hotel.
La limpieza de la habitación escasa, el último día encontramos debajo de la cama un bote de crema que debía ser de los anteriores ocupantes de la habitación, lo que indica que no limpiaron ni cuando se fueron ni los días que permanecimos nosotros.
Desde el hotel a Roma no hay mucho problema para su acceso, pero desde Roma,el hotel no está indicado y es muy difícil de encontrar.