Al ver el hotel en la web nos pareció un sitio normal, sin más, pero al llegar nos llevamos una grata sorpresa: superó con creces nuestras expectativas.
El minibar es amplio y, lo mejor de todo, completamente gratuito, todo un detalle que se agradece muchísimo. La piscina es muy agradable y, al no estar masificada, se puede disfrutar con tranquilidad. La playa, por su parte, es preciosa.
En cuanto al restaurante, nos encantó: la comida está muy rica y los precios son muy razonables, algo que no siempre es fácil encontrar en un hotel.
En definitiva, una experiencia que recomendamos sin dudarlo. ¡Volveremos seguro!