En general la estancia estuvo bien, aunque hubo ciertas cosas que cambiaría.
Los colchones nada cómodos son de muelles y almohadas demasiado finas, la limpieza es aceptable pero nos dejó perplejos que mi hija tiró una noche el zumo en el borde de la cama, lo limpié como pude y por la mañana hicieron las camas sin cambiar las sábanas. En cuanto a la comida, mucha cantidad pero poca variedad, además la mesa del centro tenía muchísimo polvo, los platos estaban bastante sucios,creo le dan un agua y listo porque en muchos había restos de comida y los ventanales cuando se empañaban de limpios poco, una balleta que le pasen y listo, eso sí los camareros que atendían en la mesa de maravilla.
En cuanto a las piscinas,nada del otro mundo, la mejor la de los niños, pero el suelo escurre y una alfombra roja en la subida a uno de ellos horrible, no quiero pensar en los hongos que eso puede dar y la subida al tobogán asquerosos los laterales, no creo que se haya limpiado en años, una limpieza con la kartcher y como nuevos. De los socorristas destacar de 3 socorristas,solamente uno de ellos se sentó en la zona de césped, estuvo muy atento, ALI LORENZO,le felicitamos por ello y le dijimos que pondríamos una reseña a su favor. Por último, la animación muy floja, los juegos repetitivos y cortos apenas 30 minutos, y la chica que hablaba inglés un despropósito, con prepararse 4 frases no se hubiese notado, pero ni eso y otra chica muy jovencita delgadita parecía enfada y sin ganas. No volveremos