“Un hotel caro para lo que es, las instalaciones son viejas y no tiene aire acondicionado, hacía mucho calor y la ventana no se podía abrir por completo. La única ventaja que tiene es que está cerca de la estación de Graz, pero hay hoteles mucho mejores y a mejor precio en Viena qué este. Lo recomendaría para pasar máximo 2 noches y si no se tiene otra opción.”