“Una basura. Tanto las habitaciones privadas como el albergue privado. Habitaciones sucias, baños sucios, no hay wifi. La cocina es un microondas y ya. Esta super lejos de todo. Las habitaciones parecen carceles. El jabon huele mal. Ni siguiera hay para dejar los zapatos para los peregrinos. Y para una habitacion un viernes pague 170€ para algo que si tubiera mas opciones no habria pagado ni 50€. En fin lo unico bueno que veo es que es dificil que se llene con lo qual tendras cama. Pero vamos...
“The only thing we were not happy with is that 2 of our bedrooms didn’t have own bathrooms but joined one in the hallway. When booking room please make sure you are aware this”