“Este hotel está cerquísima de la estación de trenes, de Tívoli y del final de la calle comercial muy famosa Storgret de la Sirenita y del Palacio de Amalia; por lo que la ubicación es ideal.”
“Poca seguridad en el alojamiento. Uno de los días entró de noche en el alojamiento un señor que no tenía ninguna reserva hecha y al que otro huésped le había abierto la puerta. No sé qué pasó luego. La cocina bien. Los baños olían como a cañerías. La habitación individual minúscula.”