El personal es ineficiente, las habitaciones viejas, se escucha el ruido de las habitaciones contiguas, nunca me pude poner en contacto con el administrador , las toallas en mal estado, el baño no tiene una separación entre regadera y taza , el aire acondicionado no funciona. En mi estancia había un sueños cortándose las uñas en las escaleras y echando sus uñas al lobby (un asco la verdad), las recepcionista son groseras, la zona es fea. Un asco, por el precio tienen mejor opciones más cercanas al zócalo como el Dorado o Santander