Si buscas un hotel tranquilo, lejos de todo el ajetreo de la ciudad, pero con todos los servicios, este es el lugar perfecto. La atención es de primera y las instalaciones están bien cuidadas. Las habitaciones muy cómodas, la nuestra sin TV, no hay señal para celulares pero hay WIFI. La alberca y el jacuzzi con agua calientita, paseos a caballo, senderismo y spa son actividades que se pueden realizar. El restaurante muy bonito y menú variado a buen precio, con bufet los fines de semana. El camino de acceso es de terraceria y solo del ancho para un vehículo.