La Puesta en Sayulita superó por completo mis expectativas. Desde que llegamos, el servicio fue impecable; genuinamente creo que ha sido de los mejores staffs que me han tocado en un hotel. Todos fueron increíblemente amables, atentos y siempre pendientes de que estuviéramos cómodos.
La comida estuvo deliciosa, las habitaciones muy limpias, cómodas y cuidadas, y la ubicación es difícil de superar: literalmente beachfront, con una vista y un ambiente increíbles. La alberca está padrísima y el gimnasio también está muy bien equipado, algo que personalmente agradecí muchísimo.
En general, todo se siente muy bien pensado y cuidado. Entre las instalaciones, la comida, la ubicación y especialmente la atención del staff, tuvimos una experiencia excelente. Definitivamente volvería y lo recomendaría muchísimo si van a Sayulita.