PROS:
El hostal está muy bien pensado. Las instalaciones se ven nuevas, con una estética bonita y un ambiente tranquilo. Las habitaciones son amplias, las camas cómodas y los lockers funcionales. Como el sol no da directamente sobre la alberca, el agua es fría, pero se disfruta y es fácil aclimatarse por el calor que hace. El desayuno continental es suficiente para empezar el día y utilizan buenos ingredientes.
CONS:
La atención dejó mucho que desear. No sé si fue solo mi percepción, pero noté un trato preferencial hacia el turismo extranjero o hacia quienes llegaban en grupo. Llegué antes del horario de check-in y pude “resguardar” mi equipaje; lo pongo entre comillas porque simplemente se deja en el pasillo. Me ofrecieron una bebida de cortesía, lo cual estuvo bien, y me dijeron que me avisarían cuando mi habitación estuviera lista, pero nunca lo hicieron.
Más tarde me acerqué nuevamente a recepción y me informaron que ya podía pasar. Me acompañaron a la habitación, pero no me explicaron nada más: no me dijeron el horario ni qué incluía el desayuno, qué servicios ofrecía el hostal ni cómo llegar a la playa, entre otros detalles. Asumieron que yo ya debía saberlo todo. Fue ahí donde noté aún más la diferencia, ya que a otros huéspedes que llegaron mientras yo estuve esperando sí les explicaron todo y recibieron un trato distinto.