El hotel se encuentra en una gran zona, enfrente del museo del Barroco. Las habitaciones sencillas pero limpias y cómodas, con aire acondicionado. Perfecto para niños. El lugar cuenta con unas amenidades increíbles, como área de juegos. Tiene un pizarrón que para los que es su primera vez en Puebla, les puede parecer muy interesante las grandes recomendaciones que propone el hotel para los turistas. El desayuno muy bueno, fuera de que te sirven huevo o café, aquí te presentan pan dulce, fruta y jugos naturales. Tiene solo valet parking, lo cual es un poco inconveniente si uno quiere estacionar su auto por su cuenta.