“Estuve dos noches con mi hijo, las dos mañanas a pesar de tener en la puerta el cartel de "no molestar" entró la chica de la limpieza estando nosotros en la ducha una vez y vistiendonos, lo comunicamos en recepción y volvió a entrar, fueron situaciones muy desagradables e incómodas.
En la habitación un calor insoportable y debajo de la cama y en los rincones lleno de porqueria”