En general, mi opinión del lugar fue excelente, limpio, céntrico, bien conectado, el desayuno muy bueno, excelente para descansar pero, no me gustó que compré unos muffins y cuando volví a mi habitación en la tarde, había un letrero que decía estaban haciendo la limpieza, me di la vuelta para ir a otra área a esperar pero escuché cuando se cerró la puerta y volví. Del cuarto de servicio salió la persona que estaba haciendo la limpieza (aparentemente) y su expresión al vernos me llamó la atención. Cuando entré, vi que en la bolsa que teníamos algunos muffins que habíamos comprado más temprano, uno desapareció y otro estaba fuera de la bolsa, cuando tengo la certeza de que dejé todo empacado y cerrado. Solo es pan y no me genera un daño mayor que los hayan tomado, pero tomar algo que es de un huésped es inadecuado. Por lo demás, excelente opción.