El lugar es precioso, el camino para llegar es tranquilo, las habitaciones super limpias, todos son super amables.
Considero que es un buen balance calidad/precio, aunque no es una opción barata vale la pena.
Cómo áreas de oportunidad está la comida porque hay pocas opciones, algunos platillos les faltaba sabor, otros ricos; y tomar en cuenta que el jacuzzi tarda mucho en calentarse (mismo tema en la regadera) pero nada que no se pueda ajustar.