Si buscas privacidad, este es tu hotel. Está ubicado en el lado este de la isla, una zona donde las tortugas desovan, por lo que a partir de las 7 p. m. cierran la carretera para restringir el acceso; basta con indicar que te diriges al hotel para poder pasar. La zona es muy segura, aunque oscura.
El servicio es excelente, aunque podrían brindar más información sobre las actividades disponibles en la isla. La vista al mar desde las habitaciones es privilegiada. La cama es súper cómoda y la limpieza, impecable. En nuestra habitación echamos de menos un espejo de cuerpo completo y una cajonera, que haría el espacio más práctico y cómodo.
Lamentablemente, durante nuestra estancia nos tocó sargazo, pero el hotel cuenta con una alberca de buena profundidad y hay muchos clubes de playa del lado oeste, donde no hay sargazo. Por lo tanto, esto no afectó nuestra experiencia.