“Viernes noche, la calle de nuestra habitacion llena de gente gritando, coches con musica muy alta paseando por los alrededores. No hay aire acondicionado, en agosto hace calor, y hay que cerrar las ventanas, con los gritos de la calle no se puede dormir. La musica de los alrededores muy fuerte.
El desayuno bueno. El servicio correcto.”
“No pude asistir a pasar la noche en vuestro hotel ya que debido a fenomenos metereológicos adversos perdí el vuelo de conexión que tenía en Estocolmo y tuve que pasar la noche en el aeropuerto. Contacte con vosotros para ver si podrías reembolsarme al menos parte del dinero ya que no había gastado la reserva y no he recibido repuesta alguna.”