“Había mucho ruido en los pasillos, la habitación estaba muy calurosa. Una de las personas que se quedó en la habitación se puso a hablar por teléfono en la madrugada y hasta se escuchaba la voz de su interlocutora. No me gustó que te renten las toallas (6 euros) y que no haya shampoo o jabón en las regaderas.”
“Había mucho ruido en los pasillos, la habitación estaba muy calurosa. Una de las personas que se quedó en la habitación se puso a hablar por teléfono en la madrugada y hasta se escuchaba la voz de su interlocutora. No me gustó que te renten las toallas (6 euros) y que no haya shampoo o jabón en las regaderas.”